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El pasado cuatro de octubre, fui viajera del regional con dirección a Reus, que pasa por Sants a las 19:06h. Mi intención era ir de Sants a Vilanova i la Geltrú, y llegar allí sobre las 19:50h. Realmente la situación fue muy distinta a la esperada, puesto que llegué a Vilanova i la Geltrú a las 23:20h, después de haber cogido cuatro trenes y un taxi.
Aunque supongo que serán más o menos conscientes de lo sucedido, les voy a resumir mi pequeña gran aventura para que puedan vivirlo en primera persona:
-19:06h: subo al tren con dirección a Reus y, después de aproxima-damente una hora, nos comunican que este tren iría directo a Sant Vicenç, sin ninguna explicación y reitero, DESPUÉS DE UNA HORA APRETADOS EN EL TREN.
-Subo al tren posterior (tren con dirección a Vilanova i la Geltrú que debería haber salido de Sants a las 19:10h). Después de otro buen rato de pie y apretada en este tren, oigo a lo lejos que por el altavoz de la estación (¿porqué no usar los altavoces interiores del tren?) dicen que los viajeros con destino a Vilanova i la Getrú debíamos ir a la vía 7. Así que, sin más, alrededor de mil personas (puesto que éramos los pasajeros de ocho trenes con dirección a Vilanova i la Geltrú y Sant Vicenç) fuimos a la vía 7 sin saber el motivo.
-Subo al tren que estaba parado en la vía 7 (de nuevo quedándome de pie y bien apretada) y después de 15 minutos nos dicen por el altavoz que el tren iría directo a Sant Vicenç por línea de Vilafranca del Penedés y luego, directo a Vilanova i la Geltrú. Al final, a las 20:45h logramos salir de Sants y, una hora larga después, llegamos a Sant Vicenç. De nuevo, tuvimos una sorpresa anunciada por los altavoces de la estación (y no por los del tren): ese tren se quedaba en Sant Vicenç, teníamos que ir a la vía 4 a por otro tren.
-Así que, otra vez, las mil personas en manada a buscar ese tren a oscuras y sin ninguna información adicional sobre lo ocurrido, por supuesto. Al fin, logramos subir al tren y, por primera vez desde las 19:06h, logré sentarme.
Pero aquí no terminó la aventura, después de un largo rato espe-rando parados en Cunit, nos informaron que debido al colapso de trenes que había en Vilanova i la Geltrú, no teníamos previsión de puesta en marcha.
Así que muchos decidimos bajar en Cunit y llamar a alguien que nos viniera a buscar.
A las 23:20h logré llegar a mi casa con daños psíquicos y físicos y, con 30€ menos por los gastos de móvil y taxi entre Cunit y Vilanova i la Geltrú. Ante esto, a mí NO me compensa que me devuelvan el billete, NO ES SUFICIENTE.
Concluyendo, la situación que viví el pasado día, es lamentable y me hace plantear si realmente tenemos un transporte público digno para la Barcelona del siglo XXI en la que vivimos.
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