Directo al paladar es un weblog colectivo dedicado al apasionante mundo de la gastronomía, la enología, la comida sana y todo lo relacionado con lo que ocurra entre fogones.
Son muchos los libros dedicados exclusivamente al chocolate, algo que realmente agradecemos los apasionados de este manjar, y entre algunos de los que tengo quiero destacar el de ?Simple Essentials Chocolate? de Donna Hay, ya que es uno de esos libros con recetas fáciles de preparar y que sorprenden gratamente en el resultado final, porque son deliciosas.
Los libros de Donna Hay se caracterizan por su estilo fresco y fácil de seguir, con recetas y fotografías muy inspiradoras, y todo ello elaborado con ingredientes accesibles para todos y con unas técnica sencillas y al alcance de cualquiera.
El libro está dividido en varios capítulos, uno inicial llamado básico, donde se explican distintas técnicas y recetas bases, como por ejemplo las distintas coberturas para una tarta o bizcocho, otros capítulos están dedicados a galletas, barritas, pequeños pasteles, bizcochos y tartas, postres, etc., además tiene un glosario y tabla de conversión muy práctico.
Cuenta con grandes clásicos como brownies, cookies, panforte, biscotti, muffins, cupcakes, buns, tartaletas, chocolate mud cake, cheesecake, devil?s food cake, sorbetes, souflé, trufas, panna cota, pudin, etc., en total sesenta recetas realmente deliciosas y muy tentadoras, todas por supuesto de chocolate.
Donna Hay es una estilista australiana, que cuenta en el mercado con más de una docena de libros (algunos han sido editados en español), la mayoría de ellos han vendido más de dos millones de copias en todo el mundo, además es editora y autora de la revista Donna Hay Magazine, dedicada a la gastronomía, alimentos, etc. y todo ello desde la sencillez y la accesibilidad que la caracteriza.
Simple Essentials Chocolate
Autor: Donna Hay Editor: HarperCollins ISBN: 9780732285784 Idioma: Inglés Precio: 19,00 euros
No lo supe hasta que las ví, no tenía ni idea de que las quería, mejor dicho de que las necesitara tanto y todavía no me explico, como he podido vivir hasta ahora sin ellas en mi cocina.
Su nombre original es Index Plus, son perfectas, son de Joseph Joseph, las diseño Damian Evans (el mismo que diseño un fantástico rodillo con alturas regulables para hacer galletas).
Estas tablas indexadas han nacido para reducir la probabilidad de contaminación cruzada entre diferentes tipos de alimentos, por mucho que limpies ¿puedes cortar un buen pescado y a continuación unas verduritas sin que estas últimas huelan a mar? Por supuesto la respuesta es un rotundo “no” y, la solución a este problema nos la ofrecen estas tablas indexadas.
Cada una de ellas va acompañada de su propio cuchillo, quedan perfectamente guardadas en su soporte, fácilmente identificables por sus colores y por sus pestañas grabadas y además son aptas para el lavavajillas ¿se les puede pedir más? yo creo que no, son perfectas y están faltando en mi cocina.
Y ahora después de unas comprobaciones en DaP, hace dos años ya Pintxo habló sobre unas tablas muy parecidas pero de otra casa, y estas que presento hoy con cuchillos incorporados parecen una versión mejorada a la anterior. Bueno es saberlo por si alguien no le interesan con cuchillos.
Solo lo he hecho en un par de ocasiones, pero sin remedio lo tengo que hacer de nuevo, aprovecharé esta receta de salteado de calabacín, para hacer llegar a alguien un mensaje personal, a mi padre. Y la mejor manera que se me ha ocurrido para llamar su atención ha sido, escribiendo los versos más horribles del mundo, todo rima, sin medida y sin nada de nada, pero si cumplen su función me doy por satisfecha. No quiero empezar a odiar los calabacines pero, es que el hombre me trae tantos del huerto que cuida, que ya tengo que empezar a consultar páginas en otros idiomas como 101 Cookbooks, para encontrar recetas distintas a las habituales. Así que aquí va mi terrible aportación al mundo de la poesía, a ver si se da por aludido.
Por todos es conocido Que de bien nacido Es ser agradecido
Y yo papa, soy bien nacida Y muy agradecida Pero permíteme que una cosa te pida
No me regales más calabacín Que imaginando sin fin Me lo he comido hasta crudín
Y tómate un momento Para recordar este pensamiento A tu hija también le gusta el pimiento
Los ingredientes
2 calabacines medianos, 3 cebollas tiernas, 5 dientes de ajo, 50 gramos de almendras tostadas, aceite de oliva, 1/2 cucharadita de eneldo, sal y pimienta.
Cómo preparar salteado de calabacín
Pelamos y laminamos los ajos. Picamos la cebolla. La vamos y cortamos en rodajas finas el calabacín.
Ponemos a calentar unas cucharadas de aceite en una sartén, cuando este caliente doramos los ajos.
Cuando estén doraditos agregamos las cebollas picadas y una pizca de sal. Después agregamos el calabacín, el eneldo y una pizca de pimienta. Removemos y dejamos saltear a fuego vivo durante unos minutos. No se deben hacer demasiado, ya que tienen que quedar crujientes. En los últimos minutos agregamos las almendras y removemos.
Tiempo de preparación | 15 minutos Tiempo de cocción | 20 minutos Dificultad | Baja
La degustación
Un plato de salteado de calabacín puede ser un acompañamiento perfecto un pescado a la plancha o hervido.
Si queremos darle otra textura podemos cortar el calabacín como si fueran patatas paja y podemos hacerle un salteado a fuego más alto y más rápido.
Con el buen tiempo, las ganas de salir de picnic se multiplican. Al campo, a la playa o incluso a algún parque o jardín de nuestra ciudad, el caso es salir de casa y que nos de el sol y el aire fresco.
Antes, nuestras madres llevaban sus cestas de mimbre con sus manteles a cuadros y hasta la cubertería y la vajilla de casa. En mi casa llevábamos vasos, platos y cubiertos de plástico reutilizables, los del camping de toda la vida, pero hoy en día se ha sustituido todo eso por utensilios de plástico desechable, lo cual es un problema para el medio ambiente.
En Three Blind Arts, un equipo de creativos preocupados por la sostenibilidad, han ideado Boxal, maletines de picnic totalmente biodegradables que contienen todo lo necesario para que cuatro personas disfruten del ágape cómodamente; Bandejas, vasos, cubiertos, platos, servilletas… de todo vamos, y además con un diseño llamativo —sobre todo el exterior del maletín— que no pasará desapercibido.
Con el buen tiempo, las ganas de salir de picnic se multiplican. Al campo, a la playa o incluso a algún parque o jardín de nuestra ciudad, el caso es salir de casa y que nos de el sol y el aire fresco.
Antes, nuestras madres llevaban sus cestas de mimbre con sus manteles a cuadros y hasta la cubertería y la vajilla de casa. En mi casa llevábamos vasos, platos y cubiertos de plástico reutilizables, los del camping de toda la vida, pero hoy en día se ha sustituido todo eso por utensilios de plástico desechable, lo cual es un problema para el medio ambiente.
En Three Blind Arts, un equipo de creativos preocupados por la sostenibilidad, han ideado Boxal, maletines de picnic totalmente biodegradables que contienen todo lo necesario para que cuatro personas disfruten del ágape cómodamente; Bandejas, vasos, cubiertos, platos, servilletas… de todo vamos, y además con un diseño llamativo —sobre todo el exterior del maletín— que no pasará desapercibido.
Estas empanadillas de sobrasada y miel llevaba queriendo prepararlas desde que fui al Picnic de Tapas & Blogs hace poco más de una semana. Las recuerdo muy bien porque fueron lo primero que probé; me llamó mucho la atención su forma triangular y ese color rojizo que delataba su contenido. Lo que yo no me imaginé antes de catarlas es que, además de sobrasada, llevaban miel.
Para darle mi toque personal a esta receta que trajo al picnic el Futuro Blogero de Lazy Blog, he decidido añadirle un poco de cebolla, para suavizar una pizca el sabor intenso de la sobrasada y hacer la empanadilla más dulce aún.
Ingredientes para 16 empanadillas
16 obleas para empanadillas, 125 gr de sobrasada, 1 o 2 cucharadas soperas de miel, 1 cebolla pequeña, 1 huevo, semillas de sésamo.
Cómo hacer empanadillas de sobrasada y miel
Preparar las empanadillas de sobrasada y miel no es en absoluto difícil, pero sí un poco laborioso, pues hay que envolverlas con mimo para que queden perfectas, y hacerlo 16 veces pues es entretenido. Por lo demás, coser y cantar.
Primero cortamos la cebolla muy fino y la ponemos a dorar en una sartén con un poco de aceite. Mientras se dora, mezclamos en un cuenco la sobrasada con la miel, removiendo bien hasta que la sobrasada se ligue bien con la miel.
Cuando la cebolla este doradita, la añadimos a la mezcla. En este punto, con el calor de la cebolla, es más que probable que la sobrasada se reblandezca y suelte algo de aceite, pero es algo normal.
Ahora es el momento de rellenar las obleas con un poco de la mezcla. Podemos cerrarlas al estilo tradicional (por la mitad) o de la manera que yo las probé, que es muy atractiva y que consiste en colocar un poco de mezcla en el centro y cerrar la oblea en tres partes dándole forma de triángulo. No pongáis mucha sobrasada en el centro o sino luego al hornearse se abrirán y no quedará tan bonitas.
Luego colocamos las empanadillas en una bandeja con papel de horno, las pintamos con un huevo batido y las espolvoreamos con un poco de sésamo. Por último, horneamos durante 8 o 10 minutos a 200º. Si vemos que han quedado un poco aceitosas, podemos ponerlas en papel absorbente, pero mi experiencia es que no suele hacer falta..
Tiempo de elaboración | 30 minutos Dificultad | Media
Degustación
Las empanadillas de sobrasada y miel se pueden comer tanto tibias como a temperatura ambiente, por lo que son ideales para picnics y picoteos. Su sabor es intenso al principio pero con notas del dulzor de la miel y la suave textura que le confiere la cebolla. Eso sí, cuidado que enganchan y te puedes comer demasiadas de golpe.
En nuestro afán por dar más presencia a la comunidad de Directo al Paladar hoy os traemos novedades, son bastentes y esperamos que os gusten mucho. Ahora la explicación, si tenéis alguna duda no tenéis más que decirlo.
A partir de ahora podéis ver un par de pestañas más en la parte superior, la más destacada se trata de la pestaña ?Lo mejor?, donde podéis ver los artículos más interesantes de Directo al Paladar de los últimos días en función de sus visitas, votos y comentarios. También está la pestaña del Club Directo al Paladar, donde podéis ver los sorteos que hacemos.
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Algo que también se hacía necesario era la posibilidad de responder a comentarios que estaban anidados en tercer nivel, hasta ahora no podíamos responder a un comentario anidado en tercer nivel, ahora sí, y éste aparecerá también a la misma altura, dando más claridad a las conversaciones que se generan en los artículos.
Hace unos meses también os presentamos el Índice de Ingredientes, donde podíais ver y haceros expertos o principiantes de muchas de las modalidades fitness de las que tratamos en Vitónica. Ahora, en esta sección hay dos nuevas pestañas además de las de ?Más populares? y ?Activos?, se trata de las pestañas ?Selección usuarios? y ?Seleccion editores?, donde podéis ver las modalidades fitness más votadas por nosotros los editores y por los diferentes lectores de Vitónica.
Otra función importante con respecto a los comentarios, cuando opinamos algo en un artículo ahora está disponible la opción de que se nos avise por e-mail cuando alguien comente el mismo artículo o sólo cuando alguien responda a nuestro comentario, algo interesante para no perder el hilo de nuestras conversaciones por Directo al Paladar. Esta suscripción la podemos hacer bien desde donde hacemos el propio comentario o desde nuestra página de usuario.
Esperamos que estas nuevas funciones os sean de utilidad y os faciliten la navegación por Directo al Paladar. Desde ahora mismo podéis probar y trastear con ellas, si algo no va bien o no entendéis cualquier aspecto los solucionaremos en los comentarios.
Alrededor de las grandes ciudades crecen sin parar barrios de nueva construcción, enjambres de edificios alineados entre grandes avenidas que difícilmente se diferencian unos de otros. Al norte o al sur, si nos vendaran los ojos y nos dejaran en una de sus esquinas, probablemente nos sentiríamos desorientados y no acertaríamos a adivinar si estamos en Vallecas o en Fuencarral. En ellos todo está por hacer y no existe la tradición, los locales y restaurantes comienzan de cero llenos de incertidumbre.
Las Tablas es uno de esos barrios, al norte de Madrid, que vimos crecer en pocos años junto a la A-1. Situado en mi área de influencia, hasta este fin de semana pasado no sentí curiosidad por acercarme a comer en alguno de sus restaurantes. Al final, tras unas cuantas consultas, escogimos Casa Corrochano, un local de comida tradicional. Una vez más “la niña de las reservas” tuvo su minuto de gloria al llegar a un restaurante prácticamente vacío. Cosas del verano, el calor y las piscinas.
El restaurante se estructura en una zona de barra para tapeo y un comedor informal (con las mesas bastante juntas), que comparten un mismo espacio. Al hacer la reserva nos indicaron que no disponían de zona de no fumadores, lo cual no fue un problema al haber apenas tres mesas ocupadas y ningún fumador en la sala, pero imagino con el local lleno el panorama puede tornarse molesto.
Había hambre, así que nos lanzamos sobre la carta con avidez mientras llegaba un aperitivo a base de paté de la casa. De entre todas las referencias, abundantes en tapas y raciones, decidimos compartir primeros, decantándonos por un plato de bellota, patatas y pimientos de Padrón, que resultó ser un buen plato de picoteo: una montaña de patatas fritas caseras muy bien hechas sobre las que descansaban unas cuantas lonchas de jamón; bailando una sardana alrededor de ellas, unos pimientos de Padrón.
Con los últimos sorbos de unas cañas bien tiradas servidas en vasos helados, llegaron a la mesa unas delicias de Idiazabal, unos cortes en cuña de queso empanado y frito, que resultó ser un aperitivo muy rico, con un poco de mermelada de frutos rojos para untar.
De segundo, mi acompañante pidió un entrecot, una contundente pieza de carne acompañada de nuevo por patatas fritas y pimientos de Padrón. Probé la carne y estaba correcta, en el plato no quedó ni un hilillo de res.
Yo tomé una parrillada de verduras, un plato que me encanta y por el que podría catalogar la cocina de muchos restaurantes. Aquí me presentaron un plato muy bien armado, realizado y presentado, solo puedo decir que disfruté mucho con él.
Los postres se cantan en la mesa, y la letanía se recibe con agrado pues no hay muchas referencias. Todos son caseros y eso se agradece mucho. Un poco en plan Pin y Pon, decidimos tomar tarta de chocolate blanco y tarta de chocolate negro. De las dos, me gustó mucho más la de chocolate negro, que aparecía con el relleno mucho más untuoso y sabroso.
Con dos cafés y una botella de Viña Mayor 2006, la cuenta final fue de 40 euros por persona.
Casa Corrochano
Cocina tradicional, tapas y raciones Paseo de la Tierra de Melide 38 28050 Las Tablas- Madrid Tel. 917 505 393
No es nada fácil, pero una vez que se aprende es coser y cantar. Lo es para los humanos, y también para los robots, que se están aficionando a cocinar que da gusto. Aprender a dar la vuelta a una tortilla con un solo gesto es cuestión de práctica, como nos demuestra este inteligente y hacendoso brazo mecánico, que a través de la repetición de movimiento ha aprendido a hacerlo de una manera profesional.
La idea ha partido de los ingenieros del Instituto Italiano de Tecnología, y aunque pueda parecer una tontería inútil, es fascinante ver como una máquina puede aprender de sus errores. La criatura necesitó cincuenta intentos fallidos hasta encontrar el gesto justo que permite que la pirueta tenga éxito. Probablemente, y como todos los experimentos de este estilo que hemos visto, no pretendan en realidad que las máquinas den la vuelta a la tortilla en un futuro, sino que es un paso más en la investigación científica.
Pero, si un brazo articulado tiene la “paciencia” de probar una y otra vez hasta dar con ello, no vamos a ser nosotros menos ¿quién se anima a intentarlo?
A todos los que nos interesa un poco el fútbol (o algún otro deporte de equipo como el baloncesto o similar) sabemos que el verano es la época de los fichajes y los culebrones para ver que equipo ficha al tal o cual jugador.
Para mi, este verano también está siendo el verano de los fichajes, pues estoy conociendo tal cantidad de gente nueva con sus respectivos blogs de cocina, que empieza a hacérseme difícil elegir cuales poner en el paseo por la gastronomías de la red.
Esta semana me he decantado por recomendaros algunos de los blogs de gente que he conocido recientemente y cuyas recetas han disfrutado mi paladar, lo cual ofrece algo más de garantía que una simple foto.
Por empezar con buen pie, nada como estas magdalenas de zanahoria de Cucharas y fogones que tuve el placer de catar, y que resultaron de los más sabrosas y esponjosas. También probé una deliciosa coca de llanda doble de La libreta de recetas, aunque hoy os dejo con esta caragolà al estilo Rosa del Cabañal que tiene una pinta espectacular.
Antes de dejar el dulce para probar la crema de bonito y anchoas de un clásico como Velocidad Cuchara, me gustaría que le echarais un vistazo a este delicioso coulant de chocolate que nos ofrecen desde American Desserts; pura tentación.
Para despedirnos, la experiencia que ha tenido María de Rebañar hasta acabarprobando por primera vez la tempura, ese rebozado tan especial que no deja al paladar indiferente.
Espero que os haya gustado el paseo por la gastronomía de la red de esta semana. ¡Nos vemos a la que viene!