Menu Content/Inhalt
Inici arrow Canal Cinema
Canal Cinema
Blogdecine
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.

Blog de cine
  • Vampiros de verdad: 'Sombras trágicas, ¿vampiros?'

    thebatvampire.jpg

    En este especial de vampiros que os ofrecemos en Blogdecine procuraremos tener en cuenta el orden cronológico de las cintas. Sin embargo esta vez, y después de haber hablado sobre ‘Dracula’ (id, Tod Brownning, 1931), hemos realizado un pequeño salto en el tiempo hacia delante, en 1933. Tenía previsto comentar antes la versión española de Dracula del 31 y sobre todo la impresionante obra de Dreyer, ‘Vampyr’, pero me he encontrado con una pequeña sorpresa clásica poco conocida más allá de los límites de la cinefilia. ‘Sombras trágicas, ¿vampiros?’ es el título que recibió en nuestro país ‘The Vampire Bat’, un film modesto filmado por la Majestic Pictures para competir con la Universal y su mítico ciclo de películas de terror.

    El principio de la década de los 30 fue uno de los más importantes para el género de terror. La Universal dominaba el mercado con sus adaptaciones de los mitos terroríficos más conocidos, y pronto todas las demás grandes productoras quisieron seguir el mismo camino, incluso las pequeñas se subieron al carro con productos mucho más baratos y en la mayoría de los casos, actores poco conocidos salvo casos aislados. ‘Sombras trágicas, ¿vampiros?’ es una de esas películas, una producción muy barata que sin embargo contó con actores de primera fila para sorpresa de todo el mundo.

    El argumento de ‘Sombras trágicas, ¿vampiros?’ nos lleva a una localidad europea, Klineschloss, en la que se suceden varios asesinatos que tienen atemorizada a la población. Las víctimas aparecen totalmente desangradas y con dos pequeñas marcas en el cuello, lo que provoca que todos piensen que es obra de un vampiro. Enseguida se extiende el pánico general y se comienza a señalar a algún falso culpable como vampiro, pero el inspector de policía encargado del caso no puede dar crédito a historias fantasiosas y está convencido de que los crímenes tienen alguna explicación lógica.

    thebatvampire-f2.jpg

    Comentaba más arriba que esta película fue muy barata. Gran parte de los decorados eran de otras películas, por ejemplo la casa del inspector de policía fue el escenario central de ‘El caserón en sombras’ (‘The Old Dark House’, James Whale, 1932), una joya del cine de terror muy influyente en el cine posterior; las calles de Klineschloss fueron también las de la mítica ‘El doctor Frankestein’ (‘Frankestein’, James Whale, 1931) y las del magistral alegato antibelicista ‘Sin novedad en el frente’ (‘All Quiet on the Western Front ‘, Lewis Milestone’, 1930). Evidentemente debido a su reducido presupuesto, ésta era una manera ?muy de práctica en aquellos tiempos? de abaratar costes.

    Lo cierto es que el hecho de ser una película barata afecta en parte a su calidad. La duración del film apenas llega a la hora y diez minutos y todos los acontecimientos planteados ?de gran originalidad y sugerencia? son despachados en un final algo precipitado al que se le añaden unas gotas de un desconcertante humor. Sin embargo lo apuesto de su propuesta se encuentra en su argumento, la excelente labor de todos sus intérpretes y la atrevida puesta en escena de su director, Frank R. Strayer. Fue éste uno de esos directores en nómina de los estudios, que realizaban films por encargo y que nunca destacaron por nada. ‘Sombras trágicas, ¿vampiros?’ fue la película más notable de su realizador, el cual se atrevió con innovaciones técnicas que aún a día de hoy asombran, travellings y trucajes de cámara difíciles de imaginar en aquella época tan lejana de los avances de hoy.

    El vampiro que aparece en el film es uno de los más peculiares de toda la historia vampírica. Teniendo el aspecto físico tan extendido por la imagen de Lugosi, ropa negra y capa, en realidad se trata de un hombre normal que actúa bajo hipnosis de un científico que pretende crear vida. De esta forma la historia del vampiro se mezcla con la del científico loco y que recuerda al argumento del ‘Frankestein’ de Whale. En su primera parte, antes de presentar todas sus cartas, el film es un buen ejemplo del manejo del suspense, cuando los asesinatos son un misterio y la trama vampírica va tomando forma. Es en esta parte donde también los actores se encuentran en estado de gracia ?hay que anotar que el film contiene muchos diálogos, lo que facilitaba al actor la oportunidad de lucirse?, sobre todo Dwight Frye, en un personaje que recuerda al interpretado en el ‘Dracula’ de Tod Browning. Un desquiciado obsesionado con los murciélagos y al que no tardan en tildar como culpable de todo lo ocurrido. la composición de Frye es extraordinaria y alcanza momentos de inquietud realmente perturbadores. Como anécdota cabe señalar que este actor siempre se quejó de que en el cine sólo le llamaban para el mismo tipo de papel y murió sin cumplir de sueño de dar vida a alguien normal.

    thebatvampire-f3.jpg

    Lionel Atwill da vida al científico con la misma convicción que en títulos más conocidos del actor; Melvyn Duglas aporta toda su elegancia al héroe de la historia, su rostro se vio asociado aquellos años al cine de terror ?venía de protagonizar ‘El caserón en sombras’ de Whale?, pasando años más tarde al de la comedia y ganando dos Oscars por sendos dramas en los que demostró toda su madurez, ‘Hud’ (id. Martin Ritt, 1963) y ‘Bienvenido Mr. Chance’ (‘Being There’, Hal Ashby, 1979). Como pareja de Douglas aparece Fay Wray, la eterna novia de King-Kong. Junto a Frye forman un cuarteto de actores que podían ser la envidia de cualquier película, cara o barata, en aquellos años.

    Los valores señalados de ‘Sombras trágicas, ¿vampiros?’ me han parecido los suficientes como para incluirla en esta serie. Un film nada desdeñable, aunque no grande, no sólo por su original tratamiento del tema vampírico, sino por su calidad frente a muchos de los productos salidos de la Universal a los que supera sin ningún tipo de complejidad.

    Tenéis la película editada en DVD en un fabuloso pack titulado ‘Los grandes clásicos del cine de terror’ compuesto por el presente título más ‘La isla de las almas perdidas’ (‘Island of Lost Souls’, Erle C. Kenton, 1932), ‘Horror en el cuarto negro’ (‘The Black Room’, Roy William Nell, 1935), ‘The Undying Monster’ (id, John Brahm, 1942), ‘Muñecos infernales’ (‘The Devill Doll, Tod Browning, 1933) y ‘El regreso del vampiro’ (‘The Return of the Vampire’, Lew Landers, 1944). Salvo el título de Brahm, es una colección ejemplar de títulos a reivindicar.

    Vampiros de verdad en Blogdecine:




  • 'An Education', descubriendo a Carey Mulligan

    carey-mulligan

    ‘An Education’ es una de las sorpresas cinematográficas más agradables de los últimos meses. La película se estrenó en nuestro país el pasado 26 de febrero (en Inglaterra la vieron en octubre, ejem, ¡ejem!) y provocó un gran interés cuando fue nominada a tres Oscars, en las categorías de mejor guión adaptado, actriz protagonista y película. Como hablamos poco antes de celebrarse la gala de estos premios, la joven y casi desconocida Carey Mulligan no partía como favorita para lograr la estatuilla, y efectivamente no se la llevó. Sin embargo, nadie es mejor con un Oscar, ni nadie es peor sin él; es simplemente un premio muy famoso que, como dijo George Clooney en la alfombra roja (por cierto, ¿se sabe ya por qué parecía tan molesto?), sirve por encima de todo para abrirse camino en Hollywood.

    Aunque muchos queríamos que Mulligan lo ganara, en realidad no necesitaba ese premio. Las puertas de la meca del cine ya están abiertas para ella. Esta actriz de 24 años, a la que ya habíamos podido ver interpretando pequeños papeles en ‘Orgullo y prejuicio’ o ‘Enemigos públicos’, ha cautivado al público, la crítica y los grandes estudios con su trabajo protagonista en ‘An Education’, donde da vida a una chica que aprende una importante lección. No en clase, ni leyendo libros o escuchando a sus padres, sino saliendo de casa, saltándose clases y viviendo la vida, que es como de verdad se aprende.

    education-2009-mulligan

    Escrita por el exitoso Nick Hornby (‘Alta fidelidad’ o ‘Un niño grande’), que se basó en un artículo de la periodista Lynn Barber donde relataba experiencias personales (objeto luego ya de un libro entero), ‘An Education’ gira en torno a Jenny, una joven londinense de principios de los 60. Sus padres quieren que vaya a Oxford para que pueda tener una buena carrera y solucionar su futuro, pero para eso Jenny debe mejorar sus notas en Latín. En lugar de estudiar más, la chica sueña con escapar de su casa; ir a fiestas, a la ópera, conocer gente interesante y vivir ya de una vez como una adulta, sin tener que rendir cuentas a nadie.

    Jenny está a punto de cumplir los 17 y se ve atrapada en un mundo al que no quiere pertenecer, una aburrida burbuja preparada por los adultos que tiene a su alrededor (sus padres y sus profesoras), que consideran que es demasiado joven para saber lo que es mejor para ella. Pero Jenny cree saber lo que es mejor para ella, y desde luego eso no es dedicar su vida a los estudios y el trabajo; eso no es vivir. Así que cuando conoce al encantador David, un soltero de treinta y tantos años que vive en una onda totalmente diferente a la de los demás, Jenny se rinde a él. Ve el cielo que estaba más allá de la ventana de su dormitorio y de la escuela.

    A David se le da muy bien hablar, sabe convencer a gente inocente, así que cuando Jenny tiene problemas para estar con él por culpa de sus padres, el hombre va a su casa a hablar con ellos. Jack y Marjorie, personas simples y honradas, sólo quieren lo mejor para su hija, y este tal David parece una persona de fiar con la que Jenny se siente muy feliz. Así inicia una nueva etapa en la vida de la joven, que al cumplir los 17 realiza uno de sus grandes sueños: viajar a París. David la lleva a cenar a lujosos restaurantes, a galerías de arte, la lleva todas partes, le presenta a sus sofisticados amigos (bueno, a un tipo que sabe de arte y a su novia, que sabe cómo arreglarse) y, en definitiva, la trata como ella quería que la trataran, como una mujer que sólo quiere vivir experiencias, sin preocupaciones sobre el futuro, sin tener que dedicar su tiempo al estudio o el trabajo.

    mulligan-sarsgaard

    Por supuesto, las apariencias engañan. Es algo que se ve venir desde el principio (no habría película sin un giro de los acontecimientos, ¿verdad?), desde la escena en la que conocemos a David, cuando encuentra a Jenny esperando el autobús, un día de fuerte lluvia, y se ofrece a llevarla en coche hasta su casa. A mí me recordó un poco al cuento de Caperucita y el lobo. Pero dejaré que los que todavía no habéis visto la película descubráis todo lo que le ocurre a Jenny cuando decide tomar un nuevo rumbo.

    Lo cierto es que la historia engancha. Digo, tal como está escrita, realizada e interpretada, aun siendo una trama sencilla y sin grandes sorpresas, te atrapa, y fácilmente; consigue que te metas en la película y que necesites saber constantemente qué pasa a continuación. Es un gran logro de Hornby, de la directora Lone Scherfig (¿sólo había sitio para Bigelow en los Oscars?) y de los actores, que están estupendos. Por supuesto, destaca por encima de todos la señorita Carey Mulligan, cuyo físico le permite pasar sin problemas por una chica de 17 años, y a la que ya se compara con Audrey Hepburn (la verdad es que a mí también me la recordó en algunas escenas) situándola además al frente de un posible remake de ‘My Fair Lady’. Por lo pronto, la actriz está, entre otras, en ‘Brothers’ de Jim Sheridan, ‘Wall Street: Money Never Sleeps’ de Oliver Stone, y ‘Never Let Me Go’ de Mark Romanek. Ha nacido una estrella.

    Mulligan está radiante, pero, repito, sus compañeros de reparto también están muy bien, y sin ellos la película de Scherfig no resultaría tan efectiva. Peter Sarsgaard borda el personaje de David (al que vemos un poco cambiado en la segunda mitad de la película, quizá porque ya no le queda mucha batería de seducción), Alfred Molina está fantástico como el padre de la protagonista (memorable la escena en la que lleva leche y galletas a su hija), Emma Thompson saca brillo al par de escenas en las que interviene y Rosamund Pike clava el papel de Helen, una mujer vacía que es poco menos que un bonito adorno; incluso el desagradable Dominic Cooper cumple a la perfección con el papel de Danny, el refinado y extraño amigo de David. Pero de todos los “secundarios” me quedo con Olivia Williams como la sorprendente profesora Stubbs, un personaje muy completo del que apenas nos dejan ver la superficie.

    education-2009-olivia-williams

    Podemos ponernos quisquillosos y descubrir un pequeño bajón de ritmo en la segunda mitad del metraje, donde quizá la acción se atasca un poco, algunas escenas poco creíbles (la rapidez con la que David “enamora” a los padres de Jenny) y un desenlace algo atropellado (me refiero al tema de los estudios), pero creo que esta película es como un postre al que hay que entregarse, y del que hay que saborear cada bocado. Así lo veo yo, al menos. Una deliciosa comedia dramática, excelentemente sencilla.

    4



  • Corey Haim nos ha dejado

    haimdead.jpg

    ¿Os acordáis de Corey Haim? Quizá a los jóvenes de ahora su cara no les resulte familiar pero a los que fuimos adolescentes en los 80 el rostro de Haim era de los más conocidos. Se hizo famoso por su personaje en ‘Jóvenes ocultos’ (‘The Lost Boys’, Joel Schumacher, 1987) al lado de Corey Feldman, al que le unió una duradera amistad. Hace tres años ambos interpretaron el programa televisivo ‘The Two Coreys’ que llegó hasta los 19 episodios. Otros títulos famosos del actor fueron las comedias ‘Lucas’ (id, David Seltzer, 1986), de gran éxito en los USA, y ‘Papá Cadillac’ (‘License to Drive’, Greg Beeman, 1988). Pronto empezó a tener serios problemas con las drogas y sus apariciones cinematográficas comenzaron a verse relegadas a films de segunda y tercera categoría.

    Corey Haim ha fallecido hoy en Los Ángeles a la edad de 38 años, debido a una sobredosis accidental según declaraciones de la policía de la ciudad estadounidense. Al parecer la madre de Haim estaba con él.

    Hasta siempre Corey.

    Vía | El país



  • Liv Tyler y Patrick Wilson en 'The Ledge'

    tyler-wilson

    Liv Tyler (‘Los extraños’) y Patrick Wilson (‘Watchmen’) acaban de firmar para unirse al reparto de ‘The Ledge’, la primera película que dirigirá Matthew Chapman, quien también firma el guión. Tyler y Wilson acompañarán a Terrence Howard (‘Iron Man’) y Charlie Hunnam (‘Hijos de los hombres’) en un thriller sobre un hombre que se encuentra en el borde de una alta cornisa, desde donde dice que debe saltar una vez que amanezca, mientras un policía trata de impedir que lo haga.

    Ya sabéis cómo son los productores, ¿no? Su película siempre es lo mejor, lo más original y lo único que merece la pena. Sobre ésta, el productor Michael Mailer nos dice lo siguiente: “Mientras que más y más películas sucumben al embrujo visual del 3D, ‘The Ledge’ explora la cuarta dimensión: la vida interior de almas torturadas suspendidas en un precipicio de nulidad emocional. Por películas como ésta me metí a hacer cine independiente”. Al parecer, no se partió de risa a la mitad de la penúltima frase, lo cual tiene mucho mérito. Nolan ya habló de cuarta dimensión cuando se refirió a su nueva película, ¿es la nueva moda en marketing cinematográfico?

    El rodaje de ‘The Ledge’ (‘La cornisa’, un título impactante donde los haya) comenzará el próximo lunes en Baton Rouge, Louisiana. Por el momento no hay fecha de estreno.

    PD: Hunnam interpreta al suicida, Howard al poli, y los dos nuevos no sabemos.

    Vía | ComingSoon



  • 'Millennium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire', el final del caso Lisbeth Salander

    millennium-3

    Se acabó Millennium, también en el cine. El pasado viernes se estrenó en nuestro país, con cierto retraso (más de tres meses respecto a Suecia), la tercera y última entrega de la saga, basada en las exitosas novelas de Stieg Larsson. ‘La reina en el palacio de las corrientes de aire’ es el título con el que se editó el libro en España y es como se ha titulado el film, para evitar confusiones, a pesar de que no se parece al original, mucho más seco (‘Luftslottet som sprängdes’, si no me equivoco, ‘El castillo de aire que explotó’). No estoy a favor de las “traducciones” que se hacen en este país, pero lo que es increíble es que se estrene una adaptación de una novela con un título diferente, como ha pasado con ‘The Lovely Bones’, que debería haberse llamado ‘Desde mi cielo’. Pero esto es otro tema, y como la película de Peter Jackson es tan floja, la verdad es que me da exactamente igual cómo la han llamado, como si la titulan ‘Camino 2’.

    De lo que toca hablar ahora es de una película que ofrece un cierre muy flojo a una trilogía que ha ido de más a menos, empezando con un primer capítulo notable, oscuro y violento, muy entretenido, y continuando con dos entregas que parecen meros trámites, filmadas con una falta de talento y una desgana escandalosa. ‘La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina’ y ‘La reina en el palacio de las corrientes de aire’ están cortadas por el mismo patrón y deberían haber sido un único film, para ahorrar tiempo y dinero… Pero claro, eso no habría resultado tan rentable para los productores, al fin y al cabo esto no es más que un negocio para ellos; así ha salido.

    El problema es que, una vez te han atrapado, cuesta salir. Una vez has visto el primer capítulo, uno tan prometedor como el que filmó Niels Arden Oplev, es difícil resistirse y no ir al cine a tragarse las dos continuaciones siguientes, para ver cómo termina todo, aunque sean dos películas tan decepcionantes y aburridas como han resultado ser las dos dirigidas por Daniel Alfredson, que por lo visto tiene poco en común con su hermano Tomas, al menos en lo que a talento para el cine se refiere (Tomas Alfredson es el realizador de la estupenda ‘Déjame entrar’).

    millennium-3-2010

    Doy por hecho que el lector ha visto la segunda parte de Millennium, al estar interesado en esta tercera; en caso contrario no es aconsejable seguir avanzando por este texto, porque voy a hablar de una continuación, y ésta evidentemente parte del final de la entrega anterior. Bien. Como recordaréis, aunque Alfredson no es muy amigo de confiar en la memoria del espectador (¿cuántas veces repiten lo del vídeo de la violación?), Lisbeth Salander estaba decidida a acabar con su padre y fue a buscarlo a su refugio, acabando de muy mala manera. Sobrevive milagrosamente, después de un disparo en la cabeza, pero Alexander Zalachenko también esquiva la muerte. Michael Blomkvist la encuentra, llega la policía y el gigante Ronald Niedermann se escapa. Poco más. Como veis, he resumido todo lo que ocurre en la segunda parte en poco más de dos líneas. Con la tercera se puede hacer más o menos lo mismo.

    Con Lisbeth y Zalachenko en el hospital, es cuestión de tiempo que la organización secreta que protegía al segundo se mueva y actúe, impidiendo que todo salga a la luz. La idea es silenciar a ambos, sea como sea. Por supuesto, a Lisbeth, que para algo es la co-protagonista, no la van a quitar de en medio tan pronto, y como se va a celebrar un juicio contra ella, por el intento de asesinato de su padre, la organización planea volver a encerrarla en el psiquiátrico que dirige el doctor Peter Teleborian. Michael, junto a los colaboradores de la revista Millennium y agentes del gobierno, tratará una vez más de ayudar a Lisbeth, hasta que sea declarada inocente y quede en libertad.

    Así que por un lado tenemos todo lo que gira en torno al juicio de Lisbeth y por otro la investigación para acabar con la sociedad secreta. Para empezar, convertir a Lisbeth (Noomi Rapace) en un personaje más bien pasivo es un gran problema. Es lo mejor de la saga, y lo tienes en el banquillo, casi siempre esperando o quedándose en silencio; tiene muy poca participación en la investigación y durante el juicio interviene en contadas ocasiones. Michael (Michael Nyqvist) no es un personaje tan interesante, es el típico periodista-detective brillante que está un paso por delante del resto, que lo resuelve todo, que no tiene miedo y que, llegado el momento, puede incluso enfrentarse a un asesino a sueldo. Dejarle a él el peso de la película es un error, porque no tienes nada especial que entregar. Es una simple persecución con final predecible. Y no, tampoco ayuda que los “malos” sean, de pronto, tan ineptos.

    millennium-3-terminator-sueco

    Pero el principal problema de ‘Millennium 3’ es la mediocre realización, la aburrida manera con la que se narra la resolución de la retorcida trama de corrupción y espionaje. Es difícil mantener el interés por lo que sucede en la pantalla cuando todo se resume en ver a unos personajes hablando, a menudo sin convicción, sobre algo que ya sabes, o te van a mostrar después, durante unos injustificables 140 minutos. Alfredson lo rueda todo igual, y cuando toca algún momento de acción es incapaz de imprimirle emoción, corta la escena en mil trozos y mueve mucho la cámara; como espectador, sólo puedes esperar a que todo acabe, para saber qué demonios ha pasado. No hay más que ver cómo se resuelve la escena en la que Ronald, alias “el terminator sueco”, acaba con los dos policías del principio. Es verdaderamente ridícula, si tenéis la oportunidad, echad un vistazo a lo que hacen los dos actores que son derribados por un enemigo exageradamente lento.

    ‘La reina en el palacio de las corrientes de aire’ está regada de situaciones intrascendentes (como Lisbeth entrenando en su celda), escenas gratuitas entre personajes que no importan lo más mínimo (como el encuentro entre Fredrik Clinton y el asesino moribundo, cuyo final por cierto es de lo más cómico), recordatorios constantes e innecesarios a lo ocurrido en las dos películas anteriores y, sobre todo, largos diálogos que no hacen más que entorpecer el ritmo de la película, aportando muy poco o nada a la trama (como el rollo de “esto se parece a una tragedia griega”). A la película la salva del desastre absoluto la profesionalidad del equipo de producción, el carisma de los dos actores protagonistas y la promesa de un desenlace que cierre definitivamente todos los cabos sueltos. Prácticamente nada más.

    1,5

    Críticas de las anteriores entregas de Millennium:

    Lisbeth Salander en ‘Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres’
    ‘Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres’, algo huele a podrido en Suecia
    ‘Millennium 2 La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina’: rebajando las exigencias



  • Jaume Balagueró dirigirá la segunda edición de la 'Wikipeli', tras 'Universos', de Corbacho y Cruz

    La primera ‘Wikipeli’, que se puede ver más arriba, estuvo coordinada por José Corbacho y Juan Cruz y llevó por título ‘Universos’. Quizá alguno de vosotros fue uno de los más de 3200 codirectores que tomaron decisiones para llevar a cabo este cortometraje, compuesto por interesantes planos y una buena fotografía. Os daría la enhorabuena, pero me pregunto hasta qué punto influían vuestras decisiones o se tenían en cuenta vuestras ideas. El montaje es algo lento y la historia, para lo poco que tiene que contar, se hace larga, pero supongo que consideraron que sería una buena forma de integrar las aportaciones de tantas mentes creadoras. La situaría por encima de otras obras de Corbacho y Cruz y eso probablemente se deba a las colaboraciones.

    A partir de mañana, 10 de marzo, se podrán ir aportando propuestas para la segunda ‘Wikipeli’, que en esta ocasión estará dirigida por Jaume Balagueró, coautor de ‘[REC]’ y ‘[REC2]’ y director de ‘Los sin nombre’ y ‘Darkness’.

    Cualquiera de vosotros podrá enviar objetos para que aparezcan en el metraje, prestar su voz para un momento concreto de la cinta e, incluso, actuar como parte del elenco de la ‘Wikipeli’. Asimismo, podrá votar para definir, por ejemplo, el título del corto, los nombres de los protagonistas o podrá sugerir cambios en el guión. Todos los internautas que tomen, al menos, una decisión aparecerán como codirectores del film, al mismo nivel que el propio Balagueró.

    Vía | Web de la Wikipeli.



  • Taquilla española | Las aburridas cabras se suben al número uno

    taquilla 5marzo
    Otro título que llega y en su primer fin de semana derroca a ‘Avatar’ del primer puesto de la taquilla española. Se trata de ‘Los hombres que miraban fijamente a las cabras’ que ha conquistado a buena parte del público. No sabemos las cifras de bostezos que lograría, pero en números no ha estado nada mal.

    Cabe destacar que los estrenos veteranos como ‘Tiana y el sapo’ e ‘Invictus’ mantienen el tipo con fuerza a pesar de la llegada de nuevos títulos. Scorsese afloja en números, pero suficiente para estar en el tercer puesto, justo por encima de la tercera entrega de la saga ‘Millenium’.

    Es de esperar que en los próximos días el boom de los Oscars empuje a ‘En tierra hostil’ a estar dentro del top ten, al igual que ‘Precious’, y la derrotada ‘Up in the Air’ se desinflará sin remedio.

    Atención que llega un estreno esperado: ‘Green Zone’ con Matt Damon y seguro estará entre los puestos de cabeza la próxima semana. Aquí los datos de este pasado fin de semana:

    taquilla española 5 marzo

    Vía | Boxoffice.es



  • 'Excalibur', posibles nuevas versiones de Bryan Singer y Guy Ritchie

    excaliburremakes.jpg

    En el mundo de los remakes todo es posible, ya lo sabemos. Podemos ser testigos de cómo Gus Van Sant insulta a Hitchock, o de cómo Scorsese mejora una película oriental. Lo más corriente es que en estos tiempos veamos más casos como el primero que como el segundo, sin embargo hace muchos años era fácil ver remakes perfectamente entendidos. Douglas Sirk rendía culto a John M. Stahl, o George Cukor convertía en una obra maestra un clásico del cine inglés. Como se suele decir, eran otros tiempos.

    A estas alturas estamos tan curados de espanto que ya no nos asustan las noticias sobre nuevas versiones de grandes películas. Teniendo que aceptar lo inevitable sólo nos queda soñar con que al menos el remake caiga en buenas manos. Algo así podría suceder con ‘Excalibur’, la obra maestra del irregular John Boorman, un punto cumbre en el género de aventuras y fantasía. Actualmente se están preparando dos versiones bien distintas. Una es el remake propiamente dicho del film, del que podría hacer cargo Bryan Singer. Después de ese petardo que fue ‘Valkiria’ (‘Valkyrie’, 2008) no estaría mal que Singer cambiase totalmente de tercio.

    El otro proyecto está siendo escrito por Warren Ellis, y es más bien un nuevo tratamiento de la historia. El director podría ser Guy Ritchie, así que preparémonos para un refrito en el que veremos al rey Arturo hablando como en ‘Snatch’, mientras Ritchie filma las peleas en ralenti y los caballeros de la mesa redonda parecen una pandilla de gangsters.

    Vía | Las horas perdidas



  • 'El concierto' o la inesperada segunda oportunidad

    El concierto

    Me pregunto si os habrán llegado a cansar, como a mí, las películas de buen rollo, es decir, aquellas que siguen el esquema que tan bien reproducía la factoría Ealing para contarnos cómo un grupo de personas sobre las que se ejerce una injusticia consigue liberarse y alcanza la justicia poética a base de un esfuerzo común. El motivo de mi inicial recelo es que están cortadas por un patrón demasiado similar en todos los casos y que su falsedad, si bien es intencionada y forma parte de los elementos que buscan la catarsis, me parece excesiva. A pesar de que ‘El concierto’ (‘Le concert’) sigue sin desviación esta fórmula tan manida, le convengo la capacidad para emocionar, ya que el conjunto que compone es superior a lo que suponen sus elementos por separado.

    Esta coproducción paneuropea, que se estrenará el día 12, está dirigida por Radu Mihaileanu e interpretada por Alexei Guskov, Mélanie Laurent, Dimitri Nazarov y Valeri Barinov. Nos cuenta la historia del antiguo Boloshoi, expulsado por cuestiones políticas, cuyos miembros trabajan hoy en día en labores de intendencia. El anterior director de la orquesta se encuentra limpiando el despacho del actual cuando entra el fax que los invita a tocar en París. Junto con sus compañeros músicos, decide que acudirán a la cita, suplantando al auténtico Bolshoi. El director quiere interpretar el Concierto de Chaikovski, que se le había atragantado desde la juventud, y sólo aceptará como solista a una violinista en concreto.

    El concierto

    No hay nada en ‘El concierto’ que no pueda imaginarse de antemano, incluso sin ver el largo y excesivamente explicativo tráiler que circula por los cines. En cuanto a componentes, están todos: existen los personajes cómicos, pero emotivos; se incluye una subtrama sentimental que esconde un secreto largamente guardado; convive con ella otra historia con tintes políticos, hay rencillas, se dan venganzas, se producen redenciones? En cuanto a progresión, se responde al esquema más clásico: tras el planteamiento y la decisión de suplantar a la auténtica orquesta, se muestra una larga preparación al estilo carrera de obstáculos, que está salpicada con humor, ya sea costumbrista o algo más inspirado. Y finalmente, llega el también sobreexpandido clímax.

    Todo esto podría ser tan malo como bueno, ya que precisamente al no carecer de nada, ‘El concierto’ produce, sin duda, el efecto que busca. Es, en especial, un montaje en paralelo sostenido durante muchos minutos, en los que la explicación se acompaña del Concierto, lo que mejor funciona de todo el film y lo que aporta Mihaileanu ?o su montador, Ludovic Troch? como originalidad.

    Entre los actores se encuentra la intérprete que nos sedujo con su frialdad en ‘Malditos bastardos’: Mélanie Laurent, quien interpreta con la misma destreza a una violinista intrigada por una historia que le va a cambiar la vida. Del resto de la parte francesa del elenco se podría decir, si acaso, que está desaprovechado, ya que se trata de importantes intérpretes con poco texto y poca presencia: Miou-Miou, a pesar de lo reducido de su papel, está muy acertada; François Berléand, cuenta con un personaje tipo muy canónico, pero que presenta algún destello singular, y Lionel Abelanski, carga con todos los marrones que suele llevarse injustamente el alivio cómico.

    El concierto

    En la parte rusa del reparto, el protagonista, Alexei Guskov demuestra ser un actor de gran carisma y elegancia, que sostiene la ilusión por llegar a interpretar su concierto contagiándonos sus aspiraciones sin dificultad. Quien interpreta a su mejor amigo, Dimitri Nazarov, encaja bien en un estereotipo, pero sin llegar a resultar cargante. El resto de la orquesta, responde a los prejuicios que se pueden encontrar en cualquier conversación sobre los rusos, dando pie a la facción más burda del humor de la cinta.

    ‘El concierto’ es una de estas películas que te hacen pasar un rato muy agradable y que, como extra, te hacen salir del cine con el ánimo subido y la sonrisa en los labios, a pesar de la lagrimita que has restañado unos minutos antes. Nada que objetar, pues no todo lo que llega a las salas tiene la obligación de revolucionar el Séptimo Arte. Poco recomendable, eso sí, para quienes busquen emociones fuertes o estructuras novedosas.

    Mi puntuación:

    3



  • 'Paranormal Activity', una parodia magistral

    Todos estaremos de acuerdo en que la ceremonia de los Oscars del pasado domingo ?ya lunes en España? fue muy aburrida. Steve Martin y Alec Baldwin nos hicieron echar de menos al pletórico Hugh Jackman del año pasado. Los discursos de los premiados fueron un coñazo, sobre todo los del guionista de ‘Precious’ ?la única sorpresa de la noche y un premio bastante injusto? y el de Jeff Bridges, que aburrieron al personal. No hubo representaciones de las canciones nominadas, aunque el número musical de las bandas sonoras fue impresionante; Barbra Streisand con su sola aparición para dar el Oscar a la mejor dirección ya cantaba el premio antes de decirlo ?¿qué otra cineasta podría haber entregado ese galardón a la Bigelow?, y Tom Hanks brilló por su economía de medios.

    Pero hay un instante a recordar. Entre todos los chistes, la mayoría forzados y sin gracia, hay uno absolutamente delirante, la parodia realizada a uno de los sleepers del año, ‘Paranormal Activiy’, también una de las películas más baratas de la historia ?subrayando con ello que éste era el año de las producciones independientes?, y una de las películas más atacadas por crítica y público. Aunque personalmente no me pareció tan mala como dicen por ahí, hay que reconocer que en la mayor parte de su metraje no pasa nada. Martin y Baldwin se ríen de ello con mucho humor. El vídeo de menos de un minuto, no tiene desperdicio, disfrutadlo.




www.elgratuit.com/grupopiniocfvilanova/